IMPORTANTE

miércoles, 13 de julio de 2011

LO QUE PUEDE UN CUERPO; CLAUDIA VICUÑA

21 al 24 julio GAM
Jueves a Sábado 20:00 hrs.
Domingo 19:00 hrs.

Dirección e interpretación: Claudia Vicuña C. Videos: José Luis Torres Leiva. Diseño de iluminación: Andrés Poirot. Música: Carlos Cabezas.


La nueva obra interpretada y dirigida por Claudia Vicuña, reconocida coreógrafa y bailarina chilena, es el resultado de un proceso de investigación, financiado por el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes  2010 y una Residencia artística desarrollada en GAM, donde la creadora, a partir de los conceptos Duelo-Pérdida, Seducción y lo ominoso, vuelca el trabajo sobre sí misma.

En esta obra, la artista se reencuentra con un formato de trabajo individual,  siendo el propio cuerpo, sus usos, capacidades e imposibilidades, el punto de partida para la presente puesta en escena, donde  construye con particularidad un cuerpo en movimiento que da cuenta de aquello que se pierde y se transforma.


De la Coreógrafa. ganadora del Premio Altazor a mejor bailarina en el año 2006, Bailarina, coreógrafa y actriz, Claudia Vicuña tiene una importante y destacada trayectoria en la escena nacional. Como intérprete ha trabajado con importantes coreógrafos y directores de teatro, como Elizabeth Rodríguez, Nelson Avilés, Rodrigo Pérez, y recientemente con Néstor Cantillana en “El amor es un francotirador”. Como creadora destacan sus obras “La Variante”, “Ciudades Invisibles” y las creadas en codirección con Alejandro Cáceres “Contenedor” “Magnificar” y “P.A.F!” coreografía por la cual recibió el Premio Altazor 2006.  Ha participado en innumerables  festivales de Artes Escénicas en Argentina, Tailandia, México, Uruguay, Brasil, España, USA, y Francia. También se ha desarrollado en el ámbito de la docencia en las Universidades Arcis, de Chile, Mayor; y en el Centro de Investigación Teatral La Memoria.
Un cuerpo que se describe a sí mismo a través de la distancia, del vacío, de lo que ya no es, sugiriendo lo imposible (el cuerpo que existió), tratando de dilucidar qué fue lo que se perdió en esa pérdida para poder recuperar la identidad o un nuevo sentido. Reaprendiéndose, para finalmente volver a seducir. Entendiendo la seducción no desde lo erótico, sino como el mecanismo para relacionarse con uno mismo y el entorno.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada